"Saltburn" causa furor en Prime Video por sus escenas eróticas y la lucha de clases

Se estrena en Prime Video la segunda película de Emerald Fennell, en la que apuesta por una versión contemporánea de ‘El talento de Mr. Ripley’ con Barry Keoghan y Jacob Elordi como protagonistas.

Agenda 27/12/2023 Redacción ShowOnLine Redacción ShowOnLine

Emerald Fennell es la encargada de dirigir "Saltburn", una película que tiene como base generar malestar y tensión, así como configurar una atmósfera viciada y enrarecida en la que late la opresión y la ambigüedad moral.

Lo hace a través de la mirada de un joven, Oliver Quick, becado en la universidad de Oxford y que se codea con la élite en un universo cerrado en el que predominan los niños de papá, mientras él pertenece a una familia humilde de la que nadie sabe prácticamente nada.

En ese contexto, comenzarán las mentiras que irá tejiendo para entrar en la órbita de uno de los chicos más populares, Felix Catton, el hijo mayor de una dinastía que vive en un castillo de nombre Saltburn. Oliver será invitado a pasar allí las vacaciones de verano y entrará en un mundo de lujo y privilegios y será acogido como un elemento extraño, pero que despierta la curiosidad, sobre todo por parte de la madre, Elspeth y la hermana, Venetia, pero también del hijo bastardo de la familia, Farleigh, que sospechará de él desde el principio.

La película conectaría con películas recientes como Parásitos a la hora de abordar el odio de clase, pero en este caso desde una perversión suntuosa que opta por la provocación, por la representación de los cuerpos, del deseo, de lujuria, del placer por el placer, que en algunos momentos puede resultar simplista, pero no por eso menos absorbente, porque la directora demuestra una capacidad estilística tan avasalladora, que resulta imposible no rendirse a sus encantos, a pesar de que los defectos sean evidentes, sobre todo en lo que se refiere a la credibilidad de una historia que no deja de ser de lo más artificial y sus medidas narrativas un tanto impostadas para llegar a una resolución demasiado precipitada y poco creíble.

Te puede interesar
Lo más visto

Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email