La propiedad del reconocido actor se encuentra en la exclusiva comunidad de Hidden Hills en California y está valuada en 11.3 millones de dólares. Cuenta con un total 6 habitaciones, 8 baños completos, una sala de cine, un gimnasio y una cancha de tenis.
La grabación fue parte de un sketch de humor y cobró relevancia tras la polémica que el actor protagonizó en los Oscar, donde abofeteó a Chris Rock por hacer un chiste sobre el cabello rapado de su esposa, que sufre alopecia.