Este es el truco para calmar a perros y gatos inquietos con dos simples palabras

Bienestar 20 de septiembre de 2022 Por Redacción ShowOnLine
Existen dos palabras secretas y poco conocidas para lograr que los perros y gatos obedezcan.

Los perros y los gatos son animales muy inteligentes, así como excelentes compañeros para los humanos. Además, la presencia de una mascota ayuda a reducir el estrés, ya que los mimos y caricias estimulan la liberación de oxitocina, hormona relacionada con la vinculación emocional.

Debido a su gran capacidad de comprensión, algunas personas deciden entrenar a estos animales para que aprendan trucos, respondan a palabras puntuales e incluso lograr que se calmen cuando están muy inquietos y no se comportan de manera adecuada.

A pesar de que hay una gran diversidad de métodos para conseguir que los perros y los gatos obedezcan a sus dueños, existe un truco que les genera una alerta: se trata de una palabra poco conocida.


Cuál es la palabra secreta para calmar a perros y gatos

Según la Real Academia Española (RAE), hay una palabra específica que se puede usar para referirnos a los perros, así como también existe una para los gatos.

La institución expresa que el objetivo es "llamar o espantar al perro/a", pero en general, es poco conocida. "Tuso" o "tusa" es como nos podemos referir a los perros para que se calmen y conseguir que obedezcan.

Aunque no se sabe con seguridad qué les produce escuchar el sonido de estas cuatro letras juntas, el método se utiliza hace muchos años y suele funcionar.

En el caso de los gatos, se debe decir "zape", ya que según la RAE esta palabra es "usada para espantar o alejar a los gatos".

Tampoco se conoce el motivo de su obediencia, pero casi todos los felinos dejan de hacer lo que están haciendo cuando la escuchan.

Aunque se trata de trucos para controlar el comportamiento individual de cada perro o gato, muchas veces sucede que estos animales conviven juntos y no logran llevarse bien. En este caso también hay algunos consejos para mejorar su relación.

Como los perros y los gatos son especies muy distintas, a veces no se llevan de la mejor manera. Sin embargo, se puede lograr que su relación mejore: lo más importante es dejar que intercambien sus olores para que se conozcan, se acostumbren y se acepten el uno al otro.

Además, ambos animales deben tener su espacio, ya que cualquiera de los dos puede considerar la presencia del otro como una invasión de territorio.

Esto sucede principalmente en los gatos, debido a que son muy rutinarios y se ponen muy nerviosos con la llegada de nuevos integrantes.

Por último, la convivencia debe ser supervisada, puesto que no se sabe cuándo alguno de los dos puede reaccionar y atacar al otro.

Lo mejor es que sus encuentros sean ocasionales y se incrementen poco a poco para que se tomen mejor la presencia de otro animal.  

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